Aloe

Mi experiencia con el Aloe vera

Os comparto mi experiencia porque yo llevo tiempo preparándome mi propio aloe en casa y, sinceramente, la primera vez que lo probé casi lo escupo. Si esperas que sepa como las bebidas dulces que venden en el súper, olvídate: el aloe puro de verdad es un reto.

Mi primer consejo: paciencia con el sabor

La primera vez te va a saber a rayos. Es un sabor amargo, súper herbal y con un punto metálico que se te queda pegado al final de la lengua. Es como morder la cáscara de un pepino que todavía está muy verde. Y de la textura ni hablemos… es una baba espesa (lo que llamamos mucílago) que, si no la bates bien, se siente como trozos resbaladizos que dan un poco de repelús.

¿Por qué sigo tomándolo a pesar de eso?

Porque los beneficios que he notado son reales. Yo lo empecé a tomar por un tema de gastritis y reflujo, y te juro que es como un bálsamo; te calma el estómago al momento. Además, he notado que me ayuda muchísimo con la digestión y hasta tengo la piel mejor, con menos brotes. Siento que me refuerza las defensas y, según he leído, hasta ayuda a controlar el azúcar y el colesterol. Es como un «seguro de vida» natural, pero hay que saber tomarlo.

Mi «secreto» para que no sepa a rayos

He aprendido que beberlo solo es para valientes. Yo ahora lo disfruto mezclándolo así:

• Mezclándolo con agua de coco en frío.
• El truco del limón: Es mano de santo. El ácido del limón o la lima corta esa sensación babosa y quita lo amargo. Lo mezclo con agua fría y un poquito de miel.
• Con piña es lo mejor: Si lo metes en la licuadora con piña, el sabor del aloe desaparece por completo.
• ¡Hielo a tope!: Si está tibio, el olor medicinal es más fuerte. Yo lo tomo helado o lo meto en un batido verde con manzana y jengibre.
Ojo: Mi ritual para no intoxicarme (La Aloína)

Esto es vital. Si cortas la hoja de tu jardín, tienes que «desangrarla». Yo corto la base y dejo la hoja de pie en un vaso con agua 24 horas. Verás que sale un líquido amarillo que huele fatal (como a azufre); eso es la aloína. Si te la tomas, te va a dar un cólico y una diarrea de campeonato, además de que amarga muchísimo.

Así lo preparo yo:

1. Tras las 24 horas de remojo, tiro el agua amarilla.
2. Quito los bordes con espinas y pelo la piel verde hasta que me queda el «cristal» transparente.
3. Súper importante: Lavo ese cristal bajo el grifo hasta que deja de estar tan baboso.
4. Lo que me sobra lo meto en una cubitera al congelador. Así cada mañana saco un cubito y va directo a la batidora.


Acerca de este Aloe para tomar

  • Salud Gastrointestinal: Ayuda al mantenimiento del sistema inmune y digestivo.
  • Alta Calidad: No pasteurizado. Índice 9,23/10. Pelado a mano y botella numerada.
  • Modo de empleo: 50ml en ayunas o 25ml antes de las comidas principales.
  • Pureza: Sin lácteos, huevo, gluten ni lactosa. Sin conservantes.

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Autor: Daniel Jiménez

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